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¿Cómo elegir la copa de vino perfecta?

Aprendimos a maridar sabores y conocemos la temperatura perfecta para cada variedad, pero... ¿sabemos cuál es la mejor copa para cada tipo de vino? En esta nota, desde La Mantequería te contamos todo lo que tienes que saber para potenciar al máximo las bondades de tu bebida.

El vino le ofrece a sus amantes un mundo diverso, casi ilimitado, de sabores, aromas y sensaciones. Sin embargo, el tipo de uva, variedad y temperatura no son los únicos aspectos que debemos tener presentes a la hora de disfrutarlo.  Desde La Mantequería te compartimos los mejores consejos para que potencies las virtudes de cada botella y sepas cómo elegir la copa ideal para cada ocasión.


Cómo elegir la copa adecuada
¿Sabías que una copa inadecuada puede arruinar un vino de excelente calidad? El material, el color, la forma y el tamaño de la copa repercuten en nuestra experiencia. Por ello es esencial aprender a elegir la más adecuada para cada tipo de vino. Lee la nota completa y conviértete en un verdadero experto.

¿Copa o vaso?

Cualquiera que haya probado el mismo vino en una copa fina y en un vaso común habrá notado que no se trata únicamente de un cambio en el recipiente. En líneas generales, la copa de pie presenta dos ventajas:

Por un lado conserva el vino a la temperatura adecuada, al permitir colocar la mano en el tallo, lejos del líquido, y no recalentarlo. Por otro, potencia los aromas, al permitirles expandirse, antes de concentrarse en la parte superior de la copa, donde deleita nuestros sentidos.
 
Tipos de copas según su contenido

 

Material

La copa de vino perfecta enaltece la bebida. Debe ser neutra, completamente transparente, ligera y suave al tacto. Un buen consejo es tomar la copa y mirar a través de ella: si lo que hay del otro lado se ve intacto y sin deformaciones, es una excelente señal.

Aunque la calidad de las copas de vidrio ha mejorado notoriamente, el cristal sigue siendo el material más adecuado. A diferencia del vidrio, contiene al menos un 24% de plomo, lo que le aporta porosidad, ligereza y una máxima finura en las paredes. Estas cualidades permiten que el líquido se oxigene más, potencie su aroma, su sabor y facilita el centrifugado manual.

El contenido determina la forma

Las grandes cristalerías, como Riedel o Chef & Sommelier, cuentan con más de ochenta modelos, diseñados para realzar determinadas características del vino y de las uvas que lo componen.

Para tener en cuenta, las copas de diámetro estrecho nos obligan a levantar la cabeza y dirigen el líquido a la punta de la lengua, mientras que las anchas lo llevan al final de la boca. Además, según el tipo de copa, la bebida entra de forma amplia o fina, distribuyéndose de una manera u otra y variando las sensaciones.

Las propiedades olfativas de la bebida también se ven afectadas según la forma de la copa que las contiene. Por ejemplo, una copa con boca de amplio diámetro hace que un vino tinto pierda gran parte de sus fragancias, mientras que una tipo balón, puede exacerbar por demás el aroma etílico de un buen licor. 

Vinos tintos

Las copas amplias y panzudas son excelentes para los grandes vinos tintos, ya que facilitan la oxigenación, sin dispersar los perfumes. Los tintos bien estructurados, de gran calidad, aromáticos y con contenido alcohólico elevado necesitan una copa amplia para favorecer la percepción armónica de las sensaciones que generan. Para los de envejecimiento mediano, una copa amplia y redondeada, que exalte los matices de su bouquet sería la más adecuada.

 

Ventajas de las copas
 
¿Tienes una copa muy grande, de más de 700 ml? Éstas son geniales para vinos complejos, ya que permiten apreciar sus diferentes capas: los frutales en la superficie, los vegetales en la parte intermedia y los intensos, como la madera y el  alcohol, en el fondo.

 

Vinos blancos y rosados

Por lo general, las copas para vinos blancos y rosados son más pequeñas que las de los tintos. Para estos vinos, ricos en acidez y más ligeros de cuerpo, una copa en forma de tulipa propicia y prolonga la apreciación de su frescura. Son abombadas en el centro y van estrechándose hacia la boca, para liberar rápidamente los aromas retenidos en su interior.

Para los blancos de mayor calidad, estructurados que han experimentado un afinamiento en depósito o en madera, es preferible una copa más grande y abierta en la parte superior. En estos casos, una copa de tintos serviría a la perfección.
 
Copas ideales para vinos blancos

 

Espumantes

A menudo notamos en la parte central del fondo interno de las copas de espumosos un tajo o una zona esmerilada. Esta irregularidad facilita el desprendimiento de las burbujas y potencia las cualidades efervescentes de la bebida.

Copas flautas para champagne
En el caso de los espumosos secos y de gran calidad, la clásica flauta es la copa perfecta, ya que propicia la formación del perlage y permite una visualización óptima.

 

Cada vino en su copa

Es tan amplia la variedad que es fácil perderse, por eso conviene hacer un rápido repaso por las copas que se utilizan con mayor frecuencia:

Copa de cata: perfecta para las degustaciones y usos técnicos, aunque a veces se queda pequeña. ¡Eso sí! Es fácil de encontrar, económica y suele funcionar para saborear cualquier vino.

Copa Borgoña: potencia los vinos de mayor bouquet. Su boca y forma abombada permiten apreciar los aromas terciarios de tintos que han estado una larga temporada en barrica o vinos untuosos, que soportan bien la oxigenación. Este tipo de copa permite que suban los aromas y que el vino respire, por lo que no es la copa ideal para vinos  jóvenes.

Copa Burdeos: su forma alta es apropiada para casi todos los vinos y perfecta para tintos, preferentemente jóvenes, con gran potencia aromática y frutal. Sin embargo, no es recomendable para los blancos demasiado sutiles.

Copa Tulipa: ideal para resaltar las cualidades de los vinos blancos y rosados ricos en acidez y ligeros de cuerpo.

Copa Pompadour: la más utilizada para el champán. Es muy bonita, pero bastante incómoda y nula para apreciar los aromas de estos vinos. 

Copa Flauta: también para espumosos. Su forma elegante y estilizada es la más adecuada para apreciar el ascenso y el tamaño de las burbujas. Sin embargo, al contar con una boca tan estrecha, no es la más recomendable para distinguir las características aromáticas del vino. 

Copa decorada u opaca: Linda, decorativa y moderna…  pero no sirve para beber vino. Oculta el color y disipa los aromas. ¡Lo mejor que puedes hacer es utilizarla como un elemento decorativo!

Para casa… ¿cómo elegir la copa de vino adecuada?

Aunque existen muchísimos diseños y formas que se ajustan a cada vino, no tienes que salir corriendo a una cristalería para llenar tu casa de copas. Esta elección depende de tus gustos y de si te inclinas por los que son muy aromáticos o más bien delicados. Si sólo puedes optar por una, escoge una tipo Burdeos. Es versátil y se adecuará a todas las circunstancias.

Copa Burdeos ideal para vino tinto  
En general, evita las copas demasiado pequeñas que impiden a los tintos robustos expresarse, y las copas muy anchas que, aunque lucen sofisticadas,  estropean los vinos frágiles.

 

El descorche

Para finalizar, abrir la botella con elegancia es todo un arte que puede adquirirse con práctica y los utensilios adecuados. En este video, nuestro sommelier nos enseña algunos trucos para hacerlo de forma limpia, prolija y sin accidentes.