<strong>La temperatura ideal para cada vino</strong> | lamantequeria

La temperatura ideal para cada vino

La temperatura es uno de los factores más influyentes, que puede enaltecer o arruinar por completo la misma botella de vino. En este artículo, desde la Mantequería te contamos cuál es la temperatura perfecta para tintos, blancos, rosados y espumantes.

Afortunadamente para los que amamos el vino, existen tantas variedades y estilos que es casi imposible aburrirse. Y, como es de esperar, no todos se disfrutan de la misma manera. Dependiendo del origen, del viñedo, de la cepa, de la elaboración y de incontables factores más, cada uno de ellos necesita estar a la temperatura adecuada para resaltar sus mejores atributos. En este post, desde La Mantequería os contamos cuál es la temperatura ideal para cada vino de manera  que disfrutéis al máximo cada botella.

Conoce la temperatura ideal para cada vino

 

¿Se pueden enfriar las botellas en el refrigerador? ¿Cuál es la forma más adecuada para elevar unos grados un tinto demasiado frío? Como ya sabemos, las mejores cosas de la vida requieren tiempo, paciencia y dedicación ¡y el vino no es la excepción a la regla! Así que ve olvidándote del congelador y lee el artículo completo para sacar el máximo potencial de tu bebida favorita.

¿Cuál es la temperatura ideal para cada vino?

¿Pueden disfrutarse un tinto y un blanco a la misma temperatura? Intuitivamente nos damos cuenta de que la temperatura de nuestros vinos no es un dato menor, sino que es un factor que puede mejorar o arruinar nuestra  experiencia por completo. Cuanta más temperatura tiene, más intensamente se perciben los aromas frutales y el alcohol, y el vino se siente más ancho en boca y goloso.

A su vez, cuanto más baja es la temperatura, los aromas se desprenden menos, se aquietan los sabores en el paladar y los taninos y la astringencia se potencian. ¡Continúa leyendo y aprende todo sobre las temperaturas ideales!

Vinos tintos

Los vinos tintos se beben a una temperatura mayor que los blancos, rosados y espumantes. Y aunque parezca una cuestión subjetiva, esto se debe a que durante su elaboración se fermentan con las pieles y semillas de las uvas, por lo que se liberan en su proceso los taninos. Además, los vinos con crianza en barrica también cuentan con el aporte de componentes astringentes por parte del roble.

La temperatura ideal para cada vino tinto · Degustar Vinos tintos en La Mantequería

Cuando los vinos tintos se sirven a temperaturas demasiado frías, los taninos resultan más amargos. Por ello, aquellos tintos con estructura, color y taninos se aprecian mejor a temperaturas más cálidas, en las que estos compuestos no se vuelven astringentes.

Y como no todos los tintos se potencian a la misma temperatura, aquí te compartimos una pequeña guía:

  • Tintos dulces: entre 18 y 19°C
  • Tintos de guarda: entre 16 y 17°C
  • Tintos jóvenes: entre 14 y 15°C

Vinos blancos

A diferencia de los tintos, a los blancos les sientan muy bien las temperaturas bajas. Durante su elaboración, estos vinos se fermentan sin las pieles de las uvas u hollejos. Y al ser vinos más ligeros, frescos, aromáticos y sin presencia de taninos, el frío les sienta genial.

Los vinos blancos se beben más fríos

¿Y cuál sería la graduación perfecta para cada vino blanco?

  • Blancos de guarda y gran volumen: entre 9 y 11°C
  • Blancos de cosecha tardía: entre 8 y 10°C
  • Blancos jóvenes de cuerpo medio: entre 9 y 10°C
  • Blancos frutados y livianos: entre 7 y 9°C

Vino rosado

El vino rosado es nada más y nada menos que un vino tinto con poca maceración, en el que prácticamente no hay presencia de taninos. Por ello, la temperatura adecuada para beberlos es menor que la de los tintos pero mayor que la de los blancos más livianos.

La temperatura ideal de servicio de los vinos rosados es entre 9 y 11°C

Los espumantes

En el caso de los espumantes, debemos ser muy meticulosos para disfrutarlos al máximo. Cuando se sirven a temperaturas inferiores a los 6°C, se aprecian mucho menos sus aromas. Mientras que por encima de los 8°C únicamente se resaltan sus notas menos elegantes, producto de la fermentación.

¿Conoces La temperatura ideal para cada vino espumante?

Entonces, para tener presente, la temperatura perfecta para disfrutar de un espumante es entre 6 y 8°C.

¿Cómo enfriar un vino?

Existe una forma muy simple y efectiva para enfriar un vino... ¡pero olvídate del congelador! Por más apurados que estemos, el vino tiene sus propios tiempos y debemos ser muy respetuosos de ellos.

Disfruta tus vinos rosados

Cuando la temperatura del vino es mayor a la indicada, puedes dejarlo reposar unos minutos en una frapera con abundante hielo, agua y sal. Tanto los tintos como los blancos tienen su propio ritmo y hay que darles tiempo para aclimatarse, si es que realmente queremos disfrutar sus cualidades. Lo ideal es comprar la botella dos o tres días antes de consumirla, para que la bebida tenga tiempo de asentarse en su nuevo lugar.

¿Y cómo elevar la temperatura de un vino?

Cuando el vino llega a la mesa muy frío, no hay nada mejor que la temperatura corporal. Una buena alternativa es servirse una copa y contenerla entre ambas manos durante algunos minutos. ¡Pruébalo! Notarás un antes y un después en su aroma, su sabor y su textura.

Formas para controlar la temperatura

Aunque existen termómetros especiales para controlar o medir la temperatura del vino, desde La Mantequería te animamos a poner en marcha todos tus sentidos y a dejarte guiar por el instinto. Notarás sabores más agradables cuando el vino alcance su temperatura ideal. ¡Confía en ti mismo y ve educando tu paladar!

 También te puede interesar cómo elegir la copa perfecta para cada tipo de vino

¡Y puedes seguirnos por Instagram y Twitter!

 

 

Blog escrito por Paula Urrutia de Teipe Digital.