<strong>Maridaje de vinos</strong> y comidas en las fiestas | lamantequeria

Maridaje de vinos y comidas en las fiestas

¿Cuál es el mejor vino para un queso azul? ¿Podemos beber la misma botella con carnes rojas y con mariscos? En este post te contamos todo sobre el maridaje de sabores.

Puedes celebrarlas con amigos, familia, en pareja o en soledad. Pero si hay algo que caracteriza a las fiestas es una mesa repleta de sabores deliciosos, platos gourmet, vinos de primer nivel, espumantes y licores. ¡Un verdadero manjar, una fiesta para el paladar! Pero ¿qué sabes sobre el maridaje de vinos? ¿Conoces los alimentos que van mejor con un vino tinto añejo? ¿Y cuáles combinan mejor con la mesa dulce? En este post, desde La Mantequería te compartimos algunos tips  para sacar lo mejor de cada botella  y disfrutar de todas tus comidas.

Maridaje de vinos

Para que la comida y la bebida bailen juntas y sin pisarse, debemos tener en cuenta algunos simples consejos que harán que todo funcione mejor. ¿Qué hace que dos sabores funcionen bien? Al igual que con las parejas, puede ser o porque son sabores muy parecidos o porque son completamente diferentes. Con los maridajes ocurre exactamente así. ¡Continúa leyendo y conviértete en un especialista!

Contrastes para el maridaje de vinos

Has comprado de todo para abrir el apetito antes de la comida principal: unos deliciosos quesos, corazones de alcachofas, aceitunas y jamones ibéricos. Y ahora buscas la mejor botella, la más adecuada para acompañar este gran momento. ¡Nada como un buen vino dulce o un vino generoso para incrementar los contrastes y resaltar los sabores de cada uno de estos productos! El dulzor que aporta el vino es un buen contrapunto para las comidas con grandes  cantidades de sal.

el maridaje de vinos por contraste funciona muy bien

La combinación de vinos blancos secos con comidas picantes es otro buen ejemplo de maridajes por contraste. En este caso, el efecto refrescante de un vino blanco a una temperatura baja es ideal para mitigar la sensación de calor que nos generan algunas comidas muy especiadas.

Maridaje de vinos por asociación

Otra forma muy interesante de maridar sabores. Se trata de encontrar características comunes entre vinos y platos y complementarlos de forma ingeniosa.  Sabores, texturas, aromas y colores son solo algunas de las cualidades que podemos tener en cuenta.


Podemos asociar alguna de estas características comunes entre las comidas y el vino. Por ejemplo, lograremos un efecto muy agradable al servir un vino dulce o un licor con un postre, para complementar y potenciar esta cualidad común de ambos elementos. También puede funcionar servir un guiso de carne elaborada con vino, junto con la misma botella que hemos utilizado para la cocción. Al tratarse del mismo sabor, el maridaje siempre será un éxito. A su vez, cocinar pescados o carnes blancas y servirlos con vinos blancos o rosados siempre funciona: la suavidad de todos los elementos se acompaña de maravilla. ¡Anímate a experimentar nuevas sensaciones!

El orden sí importa

¿Primero el tinto o el blanco? ¿Un tinto con cuerpo o uno más suave? Cuando pensamos en maridar varios platos con diferentes vinos, elegir el orden correcto en el que servirlos es fundamental para poder disfrutarlos al máximo. Habrá que ordenar los vinos por su cuerpo y su peso: primero los más ligeros, después los más estructurados. Si lo hacemos de otra manera, la intensidad de un vino con mucho cuerpo nos hará percibir un vino posterior, más ligero, insípido. Por ello, no conviene servir vinos más viejos antes que vinos jóvenes, o vinos blancos después de tintos; de la misma manera que no servimos un plato principal antes que una ensalada o un postre al inicio de una comida.

El postre, también con vino

¿Y cuál es la mejor forma de terminar una gran cena si no es con vino? Los vinos dulces son los protagonistas de este apartado. El Oporto, Jerez y Moscatel son excelentes para potenciar el sabor dulce de nuestros postres. Pero también podemos utilizar otro tipo de vinos, por ejemplo, los vinos tintos con cuerpo y cierta crianza pueden congeniar muy bien con postres elaborados con chocolate negro.

Para brindar, un espumante

Y para cerrar la noche, ¡nada como un buen espumante para brindar! Los hay más dulces y más secos, y dependiendo del gusto de los invitados y de la textura de los turrones y panetones con que vayamos a combinarlos, podemos elegir unos u otros. ¿Prefieres un espumante ácido para cortar con el dulzor o uno más dulce, que le dé un cierre rotundo a las fiestas? ¡Anímate a explorar el universo de los espumantes y deleita a todos con unas burbujas mágicas!

El brindis, con un espumante

Como podemos observar, el mundo del maridaje de vinos y comidas es un terreno completamente abierto a la experimentación y a la innovación. Solo existe una única regla que nunca debemos olvidar: confiar en nuestro gusto y en el de nuestros invitados. 

En La Mantequería tenemos una gran variedad de botellas y productos gourmet para probar y disfrutar con nuestras personas más queridas. ¡Encarga los tuyos y recíbelos dónde quieras!